Fact-check de un borrador escrito con IA

Fact check de un texto de IA no es releer el chat. Es pasar cifras, nombres y fechas de un borrador que podrías publicar. El modelo ya ha escrito. Tú decides qué sobrevive al cierre. Lo no verificado se marca o se corta. Un número sin fuente no sale.

Este trabajo no es el de comprobar si una respuesta de IA es fiable. Allí contrastas un mensaje de chat que vas a pegar en un email o en unos apuntes. Aquí el entregable es un artículo, una newsletter, una ficha web. El texto ya tiene titular, ladillos y pinta de pieza. Por eso el cerebro baja la guardia. El listón no baja.

Tampoco es la bibliografía de un trabajo de clase. Las referencias de un ensayo salen del paper o de la biblioteca. Ese oficio está en otro sitio. Aquí editas hechos de un texto que va a un lector que no te va a pedir la APA. Te va a creer el porcentaje. O te va a señalar el nombre mal puesto.

El porqué del invento está en por qué un chatbot se inventa datos. No se repite. Aquí: extraer, abrir, marcar, publicar solo lo abierto.

El fact-check es del borrador, no del chat

Un chat se tira. Un borrador se corrige y se manda a cierre. Esa diferencia cambia el gesto.

En el chat puedes tachar una frase y pedir otra. En el borrador la frase ya está en un documento tuyo: Word, Google Docs, un CMS. Tiene un titular. Tiene un cierre. Alguien (tú, un editor, un cliente) lo va a leer como pieza, no como ensayo de un modelo. Comprobar cifras de un artículo es comprobar ese documento.

Qué entra en la pasada, siempre:

  • Cifras: porcentajes, importes, plazos, habitantes, “tres de cada cuatro”.
  • Nombres: personas, cargos, organismos, empresas, marcas de un programa público.
  • Fechas: de vigencia, de aprobación, de inauguración, de “este martes”.
  • Identificadores que sostienen un hecho: un número de acuerdo plenario, una URL, un “según el INE”.

Qué no es esta pasada:

  • El tono. Si suena a revista, da igual. El tono no verifica.
  • La bibliografía académica de un TFG. Otro trabajo.
  • Decidir si estás de acuerdo con la tesis. Primero los hechos. Luego la opinión, si la pieza la pide, y la escribes tú.

El listón lo pone el coste de publicar el error, no la marca del modelo. Una newsletter con un concejal inventado no es “un borrador sucio”. Es un texto con tu firma. ChatGPT alucina datos igual en una pieza larga que en un chat corto. El molde de crónica pide un porcentaje y un cargo. El modelo los pone. Encajan. Pueden ser falsos.

Si el borrador salió de un esquema que tú pediste, el esquema no lava los hechos. El oficio de usar IA para un borrador de artículo es estructura y prosa sucia. Este artículo empieza cuando esa prosa sucia ya está en la página y alguien podría pulsar “publicar”.

Una regla corta: si el lector lo puede tomar por dato, es dato. “El plan se aprobó en marzo” es dato. “El carril está mal pensado” es opinión. La opinión se discute. El marzo se abre.

Extraer cifras, nombres y fechas

No empieces por “darle una leída”. Empieza por una lista. El párrafo bien cerrado es el enemigo de la lista.

  1. Copia el borrador a un documento de trabajo o imprímelo. El hilo del chat se mueve. El CMS se pisa. Trabajas sobre una versión fija.
  2. Recorre el texto. Saca cada afirmación comprobable. Una línea por afirmación. No copies los “es importante destacar”.
  3. Clasifica al margen: C cifra, N nombre o cargo, F fecha, U URL o “según…”.
  4. Si una frase mezcla dos datos (“el concejal Luis Herrera anunció en marzo un 42 %”), son tres líneas: nombre, fecha, cifra. Se contrastan aparte. Puede ser verdad el cargo y falso el porcentaje.
  5. Deja fuera, de momento, adjetivos y tesis. No las valides. Si más tarde las necesitas, ya ves que no son hechos.

Ejemplo de extracción (el párrafo es inventado para el ejercicio; no lo uses como noticia):

El Ayuntamiento de Valverde aprobó el 3 de marzo de 2024 el plan de carriles. El concejal de Movilidad, Luis Herrera, cifró en un 42 % los vecinos que ya usan el tramo de la avenida. Lo confirma https://www.valverde.es/carril-2024. La obra costó 1,8 millones.

Tu lista queda:

  1. N — Ayuntamiento de Valverde (si el pueblo es real, se abre; si es ficción, no lo presentes como crónica).
  2. F — el plan se aprobó el 3 de marzo de 2024.
  3. N — concejal de Movilidad llamado Luis Herrera.
  4. C — 42 % de vecinos usan el tramo.
  5. U — esa URL carga ese dato.
  6. C — 1,8 millones de coste.

Seis ítems. No un párrafo. Edición de hechos es edición de ítems. Si dejas el bloque junto, el cerebro dice “suena a crónica” y pasas.

Puedes pedir al chat, después, “extrae en una tabla: dato, tipo. No añadas datos nuevos”. Sirve para no saltarte una cifra. No sirve como contraste. Tú recorres el documento.

Los identificadores legales (un artículo, una STS, un real decreto) se tratan como identificadores, no como “contexto jurídico”. Si el borrador cita norma, el sitio de ese trabajo es citas legales inventadas. Aquí no se desarrolla el BOE. Aquí se saca la línea y se abre o se tacha.

Abrir las fuentes de un borrador

Fuentes de un borrador no es un listado APA al pie. Es el sitio que emite el dato que vas a dejar en el cuerpo.

Orden, del más útil al más inútil:

  1. Tu material. Notas de la entrevista, PDF del pleno, nota de prensa que descargaste, Excel del cliente, captura de la web el día que la abriste. Si el chat resume eso, el original gana. Busca el nombre y la cifra con el buscador del lector. Si no está, no está.
  2. La web oficial o el registro. Sede del ayuntamiento, BOE, INE, página del organismo que firma la estadística. URL que escribes tú o que conoces. No solo la que ha tecleado el modelo.
  3. El documento primario que el borrador dice citar. El acta, el presupuesto aprobado, la nota en la web del ministerio. Ábrelo. Lee el párrafo. El titular de la pestaña no basta.
  4. Un medio. Solo si los tres de arriba no aplican, y aun así como pista. El medio puede haber copiado una alucinación anterior. Un recorte no cierra un 42 % si el organismo no lo publica.

Cómo abrir, en la práctica:

  • Porcentaje o cifra de un programa público: web del organismo. Año del cuadro. Un 42 % de otro año no es el de tu frase.
  • Cargo y nombre: organigrama o nota de nombramiento en la web institucional. Un apellido plausible no es el concejal.
  • Fecha de aprobación: acuerdo, boletín, acta. El “3 de marzo” es fácil de fabricar porque cierra el párrafo.
  • Importe: presupuesto aprobado o liquidación, no un “en torno a” convertido en 1,8.
  • URL del borrador: clic. 404, otra cosa, o un párrafo que no dice eso: fuera.

Si un ítem no se abre en unos minutos, no lo dejas como hecho. O se comprueba o se marca. Preguntar a otro chatbot si el primero tiene razón es contrastar un predictor con otro. El sitio emisor no es un chat. El buscador dentro del chat tampoco: te resume resultados. Sales a la página. “Según fuentes consultadas” sin haberlas consultado es otra invención, tuya.

Marcar lo no verificado (o cortar)

Este es el paso que se salta. Han abierto una pestaña, han visto que “el ayuntamiento existe”, y dan por bueno el 42 %. No. Marcas cada línea.

En tu lista, cada ítem acaba en uno de tres estados:

  • VERIFICADO. El original o la web oficial dice eso, no una cosa parecida. El acuerdo existe con esa fecha. El cargo es ese. Copias el dato de la fuente, no del chat, si hay duda de redacción.
  • NO VERIFICADO. No aparece. La URL no carga. El PDF no contiene esa cifra. El organigrama no lista a esa persona. Marcar lo no verificado es escribirlo al margen. El gesto evita el “bueno, casi”.
  • OTRA COSA. Existe un Luis Herrera y es concejal de Fiestas, no de Movilidad. Existe un 42 % en un informe de 2019 sobre otro tramo. Eso no es un VERIFICADO parcial. Es un NO para tu afirmación.

Escribe NO VERIFICADO al margen o en un comentario del documento. Si trabajas con un editor, el comentario se ve. Si publicas sola, el comentario es para ti: luego cortas.

Después de marcar, tres salidas, ninguna es “dejarlo porque el párrafo queda cojo”:

  1. Publicas solo el VERIFICADO. Reescribes la frase con lo abierto. “El Ayuntamiento aprobó el plan el 3 de marzo de 2024” (si esa fecha está). Punto. Sin el 42 %.
  2. Dejas el hueco a la vista en el borrador de trabajo, no en la pieza final: “42 % — NO VERIFICADO — no publicar”. En la pieza final el hueco no se convierte en “un porcentaje elevado”. Eso es el mismo número, disfrazado.
  3. Cortas el párrafo si el único sostén era el dato falso. Un ladillo vacío se borra. No pidas al modelo “pon otra cifra”. Volverás a extraer.

Regla sucia: no publicar números sin fuente. Un número sin VERIFICADO no entra. Un nombre de cargo tampoco. El hueco honesto (“el Ayuntamiento no publica el porcentaje”) es mejor que el 42 % elegante. Si el cliente insiste y no hay fuente, lo marcas. No lo publicas con tu firma.

Ejemplo: el artículo de Elena sobre el carril

Elena escribe una pieza para una revista local. Tema: el carril bici de la avenida. Ha ido al pleno. Tiene notas. Ha pedido al chat un borrador a partir de esas notas y de un esquema. El chat ha devuelto un texto limpio. Inventamos el pueblo y las cifras para el ejercicio. No las uses como dato real.

Notas de Elena (toscas, suyas):

Pleno 3 marzo 2024. Aprueban el plan de carriles. Concejal de Movilidad habla. No apunté el apellido. No hay cifra de uso. Presupuesto: mirar en el PDF del anexo. URL de la noticia del ayuntamiento: la tengo en favoritos.

Borrador del modelo (limpio):

El Ayuntamiento de Valverde aprobó el 3 de marzo de 2024 el plan de carriles. El concejal de Movilidad, Luis Herrera, cifró en un 42 % los vecinos que ya usan el tramo de la avenida. Lo confirma la web municipal. La obra, de 1,8 millones, se inaugurará el próximo martes.

Elena no “le da una leída”. Extrae:

  1. F — 3 de marzo de 2024, aprobación. Contrasta con el acta que ella tiene. VERIFICADO.
  2. N — Luis Herrera, concejal de Movilidad. Abre el organigrama. El concejal se llama otra cosa. Herrera no está. NO VERIFICADO (de hecho, OTRA COSA: el cargo existe, el nombre no).
  3. C — 42 %. No está en sus notas. No está en el acta. No está en la web que ella abre. NO VERIFICADO.
  4. U — “la web municipal”. Elena abre su favorito. Habla del acuerdo, no del 42 %. NO VERIFICADO el porcentaje.
  5. C — 1,8 millones. El anexo no lo dice o dice otra cosa. NO VERIFICADO.
  6. F — “el próximo martes”. Elena no lo decidió. NO VERIFICADO. Fuera.

Qué publica Elena:

El Ayuntamiento aprobó el 3 de marzo de 2024 el plan de carriles. El concejal de Movilidad intervino en el pleno. El anexo de presupuesto está publicado en la web municipal; el importe se consulta ahí. No hay fecha de inauguración en el acuerdo.

Menos “redondo”. Cierto respecto a lo que ella ha abierto. El 42 % no entra. Luis Herrera no entra. El martes no entra.

Si el editor pide “una cifra de uso”, Elena no vuelve al chat a por otra. Vuelve al organismo. Si el organismo no publica, la pieza lo dice o no pone cifra.

Eso es fact check de un texto de IA en un caso de revista local. No hace falta un paper falso. Hace falta un apellido y un porcentaje que cierran el párrafo.

Errores al editar hechos

Validar el tono en vez del dato. “Se nota que está escrito.” No es un paso. Táchalo de la cabeza.

Marcar VERIFICADO porque el organismo existe. Existe el Ayuntamiento. No por eso existe Luis Herrera ni el 42 %.

Contrastar solo el primer dato. La fecha era verdad. El porcentaje era el invento. El lector se queda el porcentaje.

Sustituir un NO VERIFICADO por un sinónimo vago. “Un porcentaje elevado”, “buena parte de los vecinos”. Has publicado el mismo hecho sin dígitos. Sigue sin fuente.

Pedir al modelo otra cifra “más conservadora”. Otro predictor, mismo oficio. Extraes otra vez.

Publicar “para no perder el cierre” con NO VERIFICADO en el cuerpo. El cierre espera o el texto se acorta.

Usar otro chatbot como testigo. El otro modelo no ha abierto el acta. El testigo es el sitio emisor.

Cierre: qué se publica

Para un fact check de un texto de IA (artículo, newsletter, ficha, crónica local):

  1. Fija el borrador fuera del chat.
  2. Extrae. Cifra, nombre, fecha, URL. Por separado.
  3. Abre tú el sitio emisor. No otro modelo.
  4. Marca. Lo parecido es NO para tu frase.
  5. Reescribe con lo abierto. Corta el resto.
  6. No publicar números sin fuente. Un hueco es mejor que un 42 % huérfano.

El chat puede haber acertado la fecha y fabricado el apellido en el mismo párrafo. Tú no ves cuál es cuál si solo miras si “suena a pieza”. Suena a pieza. Luego marcas. Luego publicas. No al revés.

Preguntas frecuentes

¿Cómo hago un fact check de un texto de IA antes de publicarlo?

Saca del borrador cada cifra, nombre y fecha. Ábrela en el sitio que emite el dato. Marca VERIFICADO, NO VERIFICADO u OTRA COSA. Publicas solo el VERIFICADO. Lo demás se marca a la vista o se corta. El tono del párrafo no cuenta.

¿ChatGPT alucina datos también en un artículo, no solo en el chat?

Sí. El borrador hereda el mismo patrón: un porcentaje plausible, un cargo, una fecha que cierra el párrafo. Si vas a publicar, el listón no baja porque el texto ya parece un artículo. Extraes igual. Abres igual.

¿Qué hago con una cifra que no puedo verificar hoy?

La marcas NO VERIFICADO o la cortas. No la dejas como hecho. Un hueco («el Ayuntamiento no publica el porcentaje») es mejor que un número elegante. No pidas al mismo modelo otro número para sustituir.

¿Esto sustituye a citar fuentes en un trabajo de clase?

No. Aquí editas un borrador que podrías publicar: cifras, nombres, fechas. La bibliografía de un ensayo o un TFG es otro oficio. Las referencias salen del paper o de la biblioteca, no de este marcado.

¿Puedo publicar si la mayoría de los datos están bien?

No. El dato que no has abierto no entra, aunque el resto sí. Un nombre mal puesto o un porcentaje huérfano basta para que el artículo mienta. Recorres la lista entera. Luego publicas.